BANCO DE HÁBITAT: MÁS DE $7.300 MILLONES DE COMPENSACIÓN AMBIENTAL INVERTIDOS EN 205 HECTÁREAS PARA PROTEGER LA FAUNA Y FLORA DE LOS LLANOS
La obligación del 1%, cumplida por el Oleoducto Cusiana-Coveñas, se ejecutó en 205 hectáreas del primer Banco de Hábitat de Colombia y Latinoamérica.
Monitoreo de fauna y conservación de biodiversidad en el Banco de Hábitat del Meta.Bogotá, septiembre de 2026. OCENSA (Oleoducto Central S.A.) anunció el cierre definitivo de la inversión forzosa del 1%, equivalente a más de $7.300 millones, exigida por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) por el uso de agua en el oleoducto Cusiana-La Belleza-Vasconia-Coveñas. El proyecto se ejecutó entre 2020 y 2024 en el Banco de Hábitat del Meta, ubicado en San Martín (Meta), y permitió conservar 205,55 hectáreas de ecosistemas estratégicos para proteger el recurso hídrico y la biodiversidad de la Orinoquia.
Mediante la Resolución 002374 del 7 de septiembre de 2026, la ANLA declaró cumplida y cerrada la obligación. Este resultado representa un hito para el Banco de Hábitat del Meta, el primero registrado en Colombia y Latinoamérica, al alcanzar el cierre de una obligación bajo un esquema de pagos por resultados. Este modelo, que vincula los desembolsos al cumplimiento de metas, se consolida como una alternativa innovadora para la gestión de compromisos ambientales en grandes proyectos de infraestructura.
“Este logro demuestra que es posible alinear nuestra operación con la conservación, pues cumplimos el 100% de los hitos técnicos y financieros y dejamos un modelo que protege el agua y la biodiversidad para las próximas décadas. Nuestro compromiso con el territorio va más allá de la operación del oleoducto, ya que dejamos un patrimonio natural asegurado para las futuras generaciones”
— Camilo Domínguez, Gerente HSE y Territorio de la compañía.
El trabajo en el Banco de Hábitat del Meta se tradujo en acciones que combinan obras de protección y gestión comunitaria. Durante cinco años, se instalaron más de 50 kilómetros de cercados para aislar el área de amenazas externas, se adecuaron 4,4 kilómetros de senderos para el monitoreo permanente y se implementaron cerca de 3 kilómetros de líneas cortafuego como medida preventiva contra incendios forestales.
Además, se involucró a la comunidad mediante jornadas de sensibilización y se reforzó la señalización integral del Banco. Estas acciones cumplieron el 100% del cronograma aprobado por la ANLA y sentaron las bases físicas para una conservación efectiva y duradera.
De manera complementaria, el proyecto impulsó una estrategia de sensibilización ambiental dirigida a visitantes, comunidades y actores locales. Las jornadas permanentes promovieron buenas prácticas para reducir presiones como la deforestación y la caza, y fortalecieron la apropiación social del territorio.
El monitoreo continuo de la biodiversidad confirmó que los indicadores de conservación se mantuvieron o mejoraron, asegurando que las 205,55 hectáreas intervenidas cuentan hoy con un modelo de gestión orientado a la preservación del recurso hídrico y de la fauna y flora de la región, bajo un riguroso esquema de pagos por resultados.
La inversión total de más de $7.300 millones se ejecutó mediante el cumplimiento de cinco hitos de pago por resultados, todos aprobados tras verificar las metas propuestas. Este cierre marca un precedente para futuros proyectos de infraestructura en Colombia, al evidenciar que el cumplimiento de las obligaciones ambientales puede articular rigurosidad técnica, transparencia e impacto territorial.
La articulación institucional y el seguimiento de la ANLA permitieron que esta inversión ambiental forzosa trascendiera el cumplimiento normativo y se tradujera en acciones concretas de conservación, protección del recurso hídrico y preservación de la biodiversidad, dejando un legado tangible para el patrimonio natural del país.
Fuente: OCENSA